El tarot representa arquetipos de nuestro insconsciente colectivo e individual, y puede utilizarse para realizar una consulta espiritual. Cada carta del tarot está cargada de energías sagradas ancestrales que movilizan nuestra propia energía y nos ayudan a comprender mejor nuestro camino de desenvolvimiento. Las cartas tienen un significado simbólico y refieren al proceso del alma hacia su evolución espiritual.

El tarot se ha utilizado durante siglos como una herramienta para obtener información sobre el pasado y el presente, guiándonos a nuestro futuro. Nos permite reflexionar sobre cuestiones personales, emocionales y espirituales. Muchas personas lo utilizan como una herramienta de autoconocimiento y crecimiento personal, mientras que otras lo ven como una forma de conectarse con fuerzas o energías más allá de lo tangible.

¿Dónde surgió el tarot?

El momento del surgimiento del tarot no se conoce con certeza, sin embargo, se señala al antiguo Egipto como el verdadero origen de la sabiduría que contiene. Los antiguos sacerdotes y sacerdotizas de Egipto tenían un nivel muy elevado de sabiduría, el cual reservaban para las almas que estuvieran preparadas para iniciarse en sus misterior. Muchos grandes maestros del pasado tomaron sus conocimientos de los templos sagrados egipcios, entre quienes se encuentran: Pitágoras, Platón e incluso Moisés (que plasmó la sabiduría en las antiguas escrituras).

El tarot ha evolucionado a lo largo de los siglos y ha sido influenciado por diversas tradiciones culturales y esotéricas. Hoy en día, el tarot se practica en todo el mundo y sigue siendo una herramienta popular para la reflexión personal y la búsqueda de orientación espiritual.