Aunque muchas personas crean lo contrario, el tarot no busca predecir el futuro, porque lo cierto es que cada persona va modificando su porvenir de acuerdo a las decisiones y caminos que decide tomar. El tarot nos ayuda a encontrar nuestro “yo interior”, el “ser superior” de cada consultante, y a partir de allí nos guía para sanar, aprender y tomar nuevos rumbos en la vida.

Entonces… ¿qué es lo que puede decir el mazo de cartas sobre una persona? Antes que nada, existen 2 tipos de lecturas: una con preguntas, y otra con lecturas abiertas. Ambas tienen como objetivo establecer una guía que el/la propio/a consultante debe tomar.

Según tarotistas con mayor experiencia, las lecturas abiertas suelen ser las más acertadas. Además, es muy importante la forma en la que se formula una pregunta, ya que no hay que tener una respuesta antes de que se inicie la lectura. Para ello, es fundamental que la persona se mantenga abierta y realice preguntas desde una perspectiva más amplia, sin señalar tantos detalles que puedan limitar la consulta. Por otro lado, es importante que la persona se mantenga neutral y positiva, ya que las enociones juegan un papel fundamental.

Lecturas abiertas: responden a acontecimientos amplios en la vida de una persona y no a un problema en específico.

Lectura con preguntas: el/la consultante plantea las preguntas concretas que quiere realizar. La persona que ha solicitado la lectura tiene que centrarse en la pregunta que ha formulado.